Archivo de la etiqueta ‘religión’

Más Santo que su abuela - 455 visitas

Os diré que no pensaba siquiera encender el ordenador durante el fin de semana anterior a la Selectividad, pero la insistencia de Emilio (visitante habitual y comentarista esporádico) y algo que había pasado desapercibido ante mis ojos cuando hace meses estudiamos a Santo Tomás de Aquino me han empujado a escribir un artículo. Seré breve:

En la obra “Summa Theologicae” (s. XIII) de Santo Tomás de Aquino, concretamente en la Quaestio 94, Articulus 5, en la respuesta a la segunda objeción, dice lo siguiente:

Ad secundum dicendum quod naturali morte moriuntur omnes communiter, tam nocentes quam innocentes. Quae quidem naturalis mors divina potestate inducitur propter peccatum originale; secundum illud I Reg. II, “dominus mortificat et vivificat”. Et ideo absque aliqua iniustitia, secundum mandatum Dei, potest infligi mors cuicumque homini, vel nocenti vel innocenti. Similiter etiam adulterium est concubitus cum uxore aliena, quae quidem est ei deputata secundum legem divinitus traditam. Unde ad quamcumque mulierem aliquis accedat ex mandato divino, non est adulterium nec fornicatio. Et eadem ratio est de furto, quod est acceptio rei alienae. Quidquid enim accipit aliquis ex mandato Dei, qui est dominus universorum, non accipit absque voluntate domini, quod est furari. Nec solum in rebus humanis quidquid a Deo mandatur, hoc ipso est debitum, sed etiam in rebus naturalibus quidquid a Deo fit, est quodammodo naturale, ut in primo dictum est.

Que en castellano viene a decir:

A la segunda hay que decir: En principio todos los hombres mueren de muerte natural, tanto los inocentes como los culpables. Y esta muerte es infligida por el poder divino a causa del pecado original, según la expresión de Re 2,6: “El Señor da la muerte y la vida”. Debido a lo cual, por mandato divino se puede dar la muerte a cualquier hombre, inocente o culpable, sin ninguna injusticia. A su vez, el adulterio es la unión carnal con una mujer que, si pertenece a otro, es en virtud de una ley establecida por Dios. Y, en consecuencia, el hombre no comete adulterio ni fornicación cualquiera que sea la mujer a que se una por mandato de Dios. La misma razón vale también para el robo, que consiste en apropiarse lo ajeno. Pues cualquier cosa que se tome como propia por mandato de Dios, que es dueño de todas las cosas, ya no se toma, como en el robo, contra la voluntad de su dueño. Y esto no sucede sólo en las cosas humanas, donde lo que Dios manda es, por eso mismo, obligatorio, sino también en el orden físico, donde todo lo que Dios hace es en cierto modo natural, según se expuso en la Parte I (q.105 a.6 ad 1).

Leyendo esto he entendido tantas cosas… Y no voy a decir más, aunque me pese, porque quiero apagar el ordenador de una vez y porque no quisiera herir sensibilidades. Pero me permito la libertad de pensar lo que me salga de los cojones, aviso. Así que si alguien quiere comentar algo y explicarme qué demonios quiere decir Santo Tomás aquí, yo lo recibiré con agrado, pero entonces quizás deje de guardarme lo que estoy pensando.

Dedicado a Emilio, con cariño.

Religión y Cultura - 149 visitas

El Cielo

Al principio pensé en titular este artículo “Gente con la que da gusto debatir”, pero no era un título muy ilustrativo para lo que tenía pensado decir me he dado cuenta de que no siempre da gusto debatir con el personal. El caso es que hoy hemos tenido un interesantísimo debate sobre religión y cultura en clase de matemáticas (sí: matemáticas) que me ha dado muchísimo que pensar, y quería tener las ideas frescas para poder plasmarlas aquí y dar a conocer las reflexiones que he hecho y las conclusiones a las que he llegado. El debate comenzó por lo siguiente: para variar, mi profesor de matemáticas me había dicho -medio en broma, medio en serio- que me confiaba mucho y que no hacía los ejercicios, después de lo cual reflexionó en voz alta sobre una excelente ex-alumna suya, que por cierto la he oído nombrar hasta en la sopa porque se hizo famosa en el instituto pero nunca tuve el gusto (o el privilegio, por lo que cuentan) de conocerla (aunque seguramente la haya visto docenas de veces). Después, algunos murmullos ahogados más la mencionaron en las filas de atrás, y el profesor comentó que era una persona excelente, y que además leía la Biblia. En ese momento hice alguna onomatopeya burlona (si no conocíais mi ateísmo agnosticismo, enhorabuena), y acto seguido mi profesor comentó algo sobre la gran importancia que tiene leer la Biblia, a lo que yo respondí con una frase un poco dura:

La vida no está escrita en ningún libro

Y ese fue el inicio del debate.

Mi profesor de matemáticas, que ante todo es un científico, dijo entonces una de las cosas que me hizo pensar, y es que Seguir leyendo Religión y Cultura »