Carta a Álvaro Pérez - 498 visitas

El Bigotes

Carta A

Estimado señor Pérez:

Me llamo Eustaquio de Parma-Fernández, y te escribía esta carta para pedirte mis regalos de Navidad.

Este año me he portado muy bien: aunque mi papá murió de frío el invierno pasado y mi mamá no siempre nos trae suficiente comida (aunque trabaja 23 horas al día y se levanta media hora antes de acostarse) he procurado siempre ser muy bueno con mi hermanito pequeño Nuño Fulgencio, dejándole siempre el sitio más cómodo para dormir del puente bajo el que vivimos. Además, siempre que podía ayudaba a las abuelitas y a las personas que no ven a cruzar la carretera y he sido muy tranquilo en clase. ¡Incluso la seño me felicitó un día!

Por eso, te quería pedir que esta noche me trajeras un poco de pan para que mi madre y mi hermanito podamos desayunar buen mañana por la mañana, y esa peonza de madera tan divertida que anuncian en las revistas. Además, creo que a mi hermano pequeño le haría falta otra mantita (últimamente hace mucho frío en Madrid).

Por lo demás, tan sólo te pido que traigas un poco de felicidad a este mundo, y que le pidas a Dios que la gente esté más contenta y que nunca le falte comida.

¡Muchas gracias!

Carta B

¿Qué pasa Alvy tío?! Soy yo, el Basurilla, el Zequi! Jajaja qué cabronazo cuánto tiempo sin saber de tí! Joder desde que han pillado al cabrón del curita con la mierda de los trajes y a Don Vito la cosa se ha puesto un poco chunga, la verdad es que hace mucho que no sé nada de tí… ¡Estás muy parao últimamente tío! Como sesenta y cinco millones de españoles que lo dijo el otro día el barbitas jajaja Seguir leyendo Carta a Álvaro Pérez »

¡Ya iba siendo hora! - 587 visitas

Ho ho ho, mis queridos y añorados visitantes. No podéis imaginar lo raro que me resulta estar ahora, por primera vez en quién sabe ya cuántos meses, frente al ordenador escribiendo un nuevo artículo para mi blog. Lo que en un principio fue un parón temporal debido a un errorcillo en cuya puta madre me cagué sin importancia, más tarde se transformó en 96 días de inactividad inexplicable.

Veréis, queridos: gracias a las excelentes sugerencias de Iván, a mi inconformismo permanente y a una buena dosis de aburrimiento en Villatobas, este verano me decidí a crear un nuevo diseño para JLC Productions más fresco, más fácil de leer (¡fondo blanco, fondo blanco!) con las esquinas más redondeadas (espero que os guste más el resultado) y, en definitiva, mejor.

Sé que todo este tiempo habéis estado llorando por las esquinas, preguntándoos cómo el oh todopoderoso Juanlu había decidido colgar en su oh ilustre weblog un cartel de “Sérvis unavaláibol”. No pasa nada, ya podéis secaros los moquitos, porque he vuelto, y esta vez espero que sea para quedarme mucho tiempo.

Parece que me he acostumbrado a cambiar el diseño de la web cada diciembre (ya es el segundo año consecutivo que lo hago) pero pongo a Zeus por testigo de el invierno que viene nadie verá escuetos mensajes de error en JLC Productions.

Por último, me gustaría decir algunas cosillas más: la primera, que me ha jodido más que a vosotros el no tener blog (había tantas cosas sobre las que quería escribir…). La segunda, que estoy al fin estudiando 1º de Ingeniería Aeronáutica en la ETSI Aeronáuticos de Madrid, lo cual me entusiasma y me putea a partes iguales (os pido que me comprendáis en lo sucesivo si hago chistes sobre integrales y matrices). Y, en tercer lugar, que la única razón por la que he abierto el blog sin estar todavía terminado al 100% es porque creía que tenía la obligación de escribir mi entrada anual sobre el resumen del año (al igual que otra cosilla un poco traviesa), y sentía que no podía faltar a esa cita (manías de rana).

Muchísimas gracias a todos por la impaciente espera; sin nada más que añadir, se despide afectuosamente hasta dentro de muy poco

Juanlu

Libro bueno, libro malo - 437 visitas

Las Águilas de Manwë

Muy buenas a todos otra vez. Si he estado más de un mes sin escribir, ha sido por diversas razones: la primera, que no había Internet (al menos no en un lugar cercano a mi casa) en la ilustre villa de Villatobas, que fue donde estuve hasta el 30 de agosto; la segunda, que lo que llevamos de septiembre se me ha pasado preparando la Universidad y, después, yendo a la misma; y tercero, porque una lectora majísima y muy guapa me dijo que mis dos últimos artículos habían sido lo mejor que había escrito desde hacía mucho tiempo, y me he sentido presionado porque no quería escribir otra caca como las de siempre. Al final, no obstante, se me ha ocurrido yendo en el Metro un tema para un artículo, pero en lugar de escribir algo tan personal e íntimo como en los dos últimos, voy a tratar, simplemente y sin la pretensión de que suspiréis profundamente y os dé un escalofrío, de reflexionar sobre un tema que me parece, cuanto menos, interesante: ¿cuándo podemos decir que un libro, una canción o, en general, cualquier obra de arte en el sentido estricto de la palabra (pero especialmente las dos primeras) es bueno o malo?
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Mamarrachos sin fronteras - 451 visitas

“Si no me acostaba con él, sabía que me dejaría”. Y vas tú y le sigues la corriente al mamarracho de tu novio, gilipollas. Lo primero, una frase textual de una preadolescente que leí en un reportaje de El País titulado La adolescencia se puede “prevenir”. Lo segundo, lo que pensé tras leer semejante frase. Introducida la anécdota, adentrémonos en el fango meollo del asunto. Seguir leyendo Mamarrachos sin fronteras »

Beber de un sólo trago - 426 visitas

Me gusta beber de un sólo trago, zambullirme en agua helada, reí­r a carcajadas. Me gusta enfurecerme, golpear con todas mis fuerzas, gritar hasta romperme la garganta, correr en campo abierto y encontrar nuevos caminos, hinchar de aire mis pulmones. Me gusta debatir reposadamente y dar un puñetazo en la mesa, me gusta filosofar con mis amigos y aplastar a mis enemigos. Me gusta ser el primero y el mejor, y me gusta no serlo para tener la ocasión de intentarlo. Seguir leyendo Beber de un sólo trago »

La Era de la Desinformación - 368 visitas

En plena revolución audiovisual, generacional, comunicacional y muchas palabras pedantes más terminadas en “al”, nos encontramos con que hemos atracado en la Era de la Desinformación. ¿Jarl? ¿Y eso por qué? ¿No estábamos en la Era de la Información? Bien, eso es lo que nos habían hecho creer a todos, pero os voy a explicar por qué no es así.

De un tiempo a esta parte hemos experimentado, casi sin darnos cuenta, una exitosa migración de las enciclopedias de nuestros padres, con sus páginas amarillas y sus divertidos dibujos, a Internet: primero tal vez Encarta, luego Google y más tarde la Wikipedia (esa podría ser mi evolución particular). Mientras que “antiguamente” cuando nuestros pérfidos profesores nos encargaban elaborar un trabajo de cualquier tipo teníamos que vérnoslas con dichos mamotretos e incluso dar un paseíto a la biblioteca, ahora sólo tenemos que encender el ordenador, abrir Internet, teclear nuestra consulta en nuestro buscador favorito y voilà! Tenemos toneladas de información. Primer problema:

1. ¿Qué hago con toneladas de información?

Buena pregunta, querido lector. Seguir leyendo La Era de la Desinformación »

Mi nueva etapa - 260 visitas

Muy buenos días a todos, queridos lectores. Rompo mi deliberado silencio y mis no anunciadas vacaciones para anunciar que he sido admitido en la Universidad Politécnica de Madrid para cursar los estudios de Ingeniería Superior Aeronáutica.

Mi etapa anterior en el Instituto, finalizada espiritualmente el día de mi fiesta de graduación y formalmente el día que me entregaron las notas, ha quedado ya atrás. Los primeros fueron unos años un tanto oscuros, y me hace esbozar una sonrisa irónica pensar que me voy justo en el momento en que empezaba a disfrutar (que coincide con el curso en que me despegué de ciertas personas…). Lo más curioso es que, aunque me creía un chico muy maduro para mi edad, no he sentido de verdad que he madurado hasta 2º de Bachillerato, en el sentido de que he “despertado al mundo”, y he empezado a sentirme un ciudadano de La Tierra. O tal vez todo esto no son más que patochadas, fruto del afán de sentimentalismo.

En fin. El día que acabamos Selectividad había pensado en escribir algo, pero al final por unas cosas o por otras no lo hice; por eso quería que mi primer artículo después de tanto tiempo fuera de esta naturaleza. Ah, por cierto, me salió muy bien, fue una experiencia muy enriquecedora y no fue tan malo como lo pintaban.

Durante el último mes y medio he estado básicamente haciendo todo lo que no he podido hacer durante el curso: leer, navegar por Internet, estar con mi chica y con mis amigos, trabajar un poco diseñando páginas web y, en definitiva, descansar.

Bueno lectores, espero que durante los próximos días pueda deleitaros con algún que otro artículo. Creo que ya va siendo hora de que esto sea un blog de verdad :)

¡Un saludo muy afectuoso a todos!

Más Santo que su abuela - 2,222 visitas

Os diré que no pensaba siquiera encender el ordenador durante el fin de semana anterior a la Selectividad, pero la insistencia de Emilio (visitante habitual y comentarista esporádico) y algo que había pasado desapercibido ante mis ojos cuando hace meses estudiamos a Santo Tomás de Aquino me han empujado a escribir un artículo. Seré breve:

En la obra “Summa Theologicae” (s. XIII) de Santo Tomás de Aquino, concretamente en la Quaestio 94, Articulus 5, en la respuesta a la segunda objeción, dice lo siguiente:

Ad secundum dicendum quod naturali morte moriuntur omnes communiter, tam nocentes quam innocentes. Quae quidem naturalis mors divina potestate inducitur propter peccatum originale; secundum illud I Reg. II, “dominus mortificat et vivificat”. Et ideo absque aliqua iniustitia, secundum mandatum Dei, potest infligi mors cuicumque homini, vel nocenti vel innocenti. Similiter etiam adulterium est concubitus cum uxore aliena, quae quidem est ei deputata secundum legem divinitus traditam. Unde ad quamcumque mulierem aliquis accedat ex mandato divino, non est adulterium nec fornicatio. Et eadem ratio est de furto, quod est acceptio rei alienae. Quidquid enim accipit aliquis ex mandato Dei, qui est dominus universorum, non accipit absque voluntate domini, quod est furari. Nec solum in rebus humanis quidquid a Deo mandatur, hoc ipso est debitum, sed etiam in rebus naturalibus quidquid a Deo fit, est quodammodo naturale, ut in primo dictum est.

Que en castellano viene a decir:

A la segunda hay que decir: En principio todos los hombres mueren de muerte natural, tanto los inocentes como los culpables. Y esta muerte es infligida por el poder divino a causa del pecado original, según la expresión de Re 2,6: “El Señor da la muerte y la vida”. Debido a lo cual, por mandato divino se puede dar la muerte a cualquier hombre, inocente o culpable, sin ninguna injusticia. A su vez, el adulterio es la unión carnal con una mujer que, si pertenece a otro, es en virtud de una ley establecida por Dios. Y, en consecuencia, el hombre no comete adulterio ni fornicación cualquiera que sea la mujer a que se una por mandato de Dios. La misma razón vale también para el robo, que consiste en apropiarse lo ajeno. Pues cualquier cosa que se tome como propia por mandato de Dios, que es dueño de todas las cosas, ya no se toma, como en el robo, contra la voluntad de su dueño. Y esto no sucede sólo en las cosas humanas, donde lo que Dios manda es, por eso mismo, obligatorio, sino también en el orden físico, donde todo lo que Dios hace es en cierto modo natural, según se expuso en la Parte I (q.105 a.6 ad 1).

Leyendo esto he entendido tantas cosas… Y no voy a decir más, aunque me pese, porque quiero apagar el ordenador de una vez y porque no quisiera herir sensibilidades. Pero me permito la libertad de pensar lo que me salga de los cojones, aviso. Así que si alguien quiere comentar algo y explicarme qué demonios quiere decir Santo Tomás aquí, yo lo recibiré con agrado, pero entonces quizás deje de guardarme lo que estoy pensando.

Dedicado a Emilio, con cariño.

Fiesta de graduación - 425 visitas

Buenas tardes a todos, muchas gracias por venir a nuestro acto de graduación. Cuando la directora me ofreció decir unas palabras hoy aquí, lo recibí con muchísima ilusión: la verdad es que llevo todo el curso imaginando un momento como este, deseando tener la oportunidad de dirigirme a vo­sotros en nombre de todos mis compañeros de clase y del mío propio.

No ha sido fácil llegar hasta aquí. Aunque llevábamos siendo prevenidos desde hacía años, no nos dimos cuenta de la dureza de 2º de Bachillerato hasta que no estábamos metidos hasta el cuello. Muchos de nosotros hemos tenido que renunciar a algunas cosas para mantenernos a flote; incluso en ciertos momentos nos hemos visto desfallecer, abrumados por la presión. “No puedo más” era lo que resonaba en nuestras cabezas cuando nos bebíamos el segundo café y nuestra familia dormía apaciblemente.

No obstante, ahora todo esto ha pasado, y se nos antoja lejano. Al final, con más o menos pericia, fuimos haciendo uno a uno nuestros exámenes, hasta comprobar, sorprendidos, que habíamos termi­nado. Aun así, sé que hay personas aquí que no comparten con nosotros este sentimiento de alivio: por eso, me gustaría desearles muchísima suerte, y decirles que no se rindan y que acaben el curso con dignidad.

En momentos como este es cuando uno mira hacia atrás, y se da cuenta de todo lo que ha vivido en apenas un suspiro. Se acuerda de los viejos amigos, de los nuevos también, del paso al Instituto, de los profesores que más le motivaron, de los que menos le apreciaron… Y es cuando uno se da cuenta de que todos esos amigos y profesores, además de su familia, han sido quienes han determinado su manera de ser. De que cada una de las personas que conocemos a lo largo de nuestra vida tiene algo que enseñarnos: cómo actuar, o cómo no actuar. Y de que, de la misma manera, nosotros hemos en­señado algo también a esas personas. Por todas estas razones quisiera decir, en nombre también de mis compañeros, que me siento inmensamente agradecido a todo lo que me ha aportado el Instituto de Educación Secundaria Felipe II de Moratalaz. Posiblemente no sea el mejor instituto del mundo, y seguro que el peor tampoco; pero es el mío, y no lo cambiaría por nada del mundo, porque a él, en gran medida, le debo lo que soy. Espero, con mi humilde colaboración, haber devuelto al Felipe II siquiera una parte de lo que me ha dado a mí.

Este inmenso agradecimiento incluye todos y cada uno de los profesores que trabajan en este centro, sin los cuales todo esto no existiría. Nombrar a alguno de ellos sería como olvidar a los demás, de modo que, sin distinción alguna, muchísimas gracias a todos aquellos profesionales que, día tras día, nos han tratado de inculcar su amor al conocimiento, y, mucho más importante, a aquellos que de cuando en cuando interrumpían su solemne explicación para dejarnos humildemente su visión de la vida.

Desde luego, no podemos olvidar la labor silenciosa del equipo directivo, siempre velando por el bien del instituto; la del personal no docente, siempre atendiendo nuestras excusas mañaneras; y, por supuesto, la de los padres: ¿qué sería de nosotros sin los padres?

Para terminar, me gustaría recordar en este momento a Elvira, donde quiera que esté, quien seguro estaría encantada de poder estar aquí hoy con nosotros. Muchísimas gracias a todos otra vez; aun­que dentro de unos años dejemos de pasar por aquí para saber las novedades del Felipe II y contaros las nuestras, jamás os olvidaremos.

Hasta siempre.
Juan Luis Cano Rodríguez

Dios y sus dados - 663 visitas

Dios no juega a los dados con el universo. Albert Einstein

Dios no sólo juega a los dados, sino que a veces los arroja donde no podemos verlos. Stephen Hawking

Estas dos citas, tal cual las he escrito, llevan impresas en la primera página de una enciclopedia en mi casa desde que tengo uso de razón. Por supuesto, cuando era pequeño no me decían absolutamente nada, pero hace un tiempo de repente las entendí, y me recorrió el cuerpo ese típico escalofrío que te alcanza cuando has desifrado algo que llevabas años sin entender. La pregunta que voy a plantear es la siguiente: ¿juega Dios a los dados con el Universo? Seguir leyendo Dios y sus dados »

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