Falacia de la semana: SGAE o los arquitectos - 475 visitas
¡Hola amigos! Bienvenidos a la nueva sección de la Falacia de la semana. Este pintoresco nombre o el hecho de que sea una nueva sección no significa ni mucho menos que todos los miércoles vaya a analizar una nueva falacia escupida por algún político o medio de comunicación, pero es que hoy he caído en una muy curiosa y se me ha ocurrido “inaugurar” este espacio.
La falacia de esta semana se titula
La SGAE o los arquitectos
A tenor de lo que comenté hace unas semanas en mi celebérrimo artículo sobre la piratería, vamos a leer atentamente una afirmación que aparece con mucha frecuencia en blogs y conversaciones de todo el mundo (busca “sgae arquitectos cobran puentes” en Google y sale; es trivial):
En principio, la creación artística no debería ser distinta de las demás creaciones. ¿Cobra un arquitecto derechos cada vez que alguien transita sobre el puente que ha construido? No; él cobra una buena minuta y la obra queda al servicio de la sociedad que la ha pagado. [...] ¿Por qué deberíamos pagar cada vez que oímos una canción?
Bien. Antes de que sigas leyendo, te recomendaría que meditaras un poco sobre esta frase. ¿Estás de acuerdo? ¿Te parece una aserción razonable? ¿Has caído en la falacia? Os confieso que yo he caído muchas veces, pero me he puesto a pensar y se me ha encendido la bombilla.
*****
Solución: Esta falacia es de tipo ¿? (¿alguien lo sabe?). En ella, se realiza una comparación entre un arquitecto que no cobra cada vez que alguien “consume” un producto en este caso proyectado por él, y un artista que sí cobra aparentemente en las mismas condiciones. No obstante, hay un error fundamental en la argumentación, que podríamos considerar de bastante demagógica: aunque las condiciones en las que se consume un puente y una canción parezcan las mismas, en realidad esto no es así, ya que aunque yo transite por el puente no puedo poseerlo, mientras que yo pago un disco de música porque lo quiero poseer. Si yo quisiera tener el puente para mi uso y disfrute, o si este se fabricara en series y yo quisiera adquirir uno para ir más cómodamente de la terraza al baño (menuda imagen…) por supuesto que tendría que pagar por él. En cambio, si yo alquilo el disco en una biblioteca, o lo escucho en la radio, no podría (más bien no debería) poseer esa música pero sin embargo puedo disfrutar de ella, de la misma manera que yo no tengo que pagar el puente cada vez que lo atraviese (estamos hablando de un puente sin peaje; lo otro ya son otras historias).
Corolario: Hay mucha demagogia con el tema de la piratería, y no lo soporto. No obstante, como ya se sabe, basta tener una opinión para que llegue un palurdo que coincida contigo y te den ganas de pasarte al otro bando. Eso me pasa a mí con la piratería: estoy frontalmente en contra, pero luego vemos los métodos de la SGAE y las declaraciones de Teddy Bautista y me dan ganas de descargarme su discografía al completo y luego quemarla. Lo cierto es que también me gustaría escribir contra la SGAE, pero no me apetece que me cierren el blog por mancillar su honor.
Por cierto, habría querido hacer este mismo análisis en cierto blog sobre tecnología, pero la última vez que envié un comentario desmontando otra falacia no me lo publicaron. Así que paso de censuras de esa panda de gilipollas (con perdón).
*****
Si tienes comentarios a esta solución, has encontrado errores en mi propia argumentación o quieres enviar sugerencias para futuras entregas, comenta sin miedo. ¡Gracias por leer!
¿Te ha gustado esta entrada?
¡Suscríbete al Feed RSS o, si lo prefieres, suscríbete por correo para leer más como esta! También puedes valorar esta entrada más arriba, dejar tu comentario personal o enviar un trackback. ¡Muchas gracias!










Diooooos corolarios no por favor!!!!!
XD
Seeeeeeeeep
Un buen ejemplo serían las autopistas de pago. “Esas” si que alguien las posee y pagamos ¿no?
Ummm… No entiendo lo que quieres decir :S
A estas horas de la noche…
Un arquitecto no debe cobrar por el uso del que hagan sus usuarios de su obra cuando se utiliza para aquello que se ha diseñado, puesto que el arquitecto o ingeniero ya ha percibido sus honorarios.
Sin embargo si debería cobrar unos derechos de imagen cuando su obra es filmada en una producción cinematográfica, video musical o spot televisivo; ya que en ese caso hay una explotación con ánimo de lucro por un tercero de una imagen que si es propiedad intelectual del creador.
Lo sorprendente de la SGAE es que representan a un colectivo que tradicionalmente ha venido siendo uno de los grandísimos usurpadores de la propiedad intelectual (Industria del cine) que ha utilizado, calles, parques, edificios, interiores de edificios como platós para sus filmaciones sin abonar un céntimo de euro a nadie, ahorrandose así una fortuna en escenografía y decorados.