Nos vemos en el 2010 - 141 visitas
Muy buenas a todos, queridos lectores. Un año más me encuentro ante mi cita habitual para repasar el año viejo, a unas pocas horas de que saludemos al nuevo; por supuesto no podía dejar pasar lo que ya se ha convertido en una tradición. Y sin embargo, no sé si es porque ya es muy tarde y tengo sueño o por qué, pero llevo ya un buen rato intentando escribir este artículo y no puedo, no me siento inspirado. He tratado de hablar de mis amigos del Juana de Castilla a los que ya veo muy de vez en cuando; de Emilio e Iván, a quienes echo de menos y con quienes me gustaría echar un frontón un día de estos; de mis nuevos compañeros de la Universidad… Pero no puedo. El primer año que escribí mi resumen me sentía lleno de felicidad, y quería proclamarlo a los cuatro vientos; el segundo estaba furioso y cabreado, y también quería plasmarlo aquí, pero este año sólo me encuentro triste y cansado. Me encuentro tan agotado por tantas cosas, que lo único que quiero ya es meterme en mi cama, comerme mañana las doce uvas de la suerte y desear que el año 2010 sea menos malo que lo que ha sido para mí el 2009.
Ha habido momentos este año en los que me he sentido completamente muerto. Ha habido momentos que me he sentido tan hundido que ni siquiera tenía fuerzas para pestañear, y ha habido momentos en los que he gritado de rabia y con los ojos enrojecidos, sabiendo que mi grito se perdería en el abismo en el que yo me encontraba. He pasado por situaciones horribles con Elisa, y ahora no tengo ganas ni aliento para recordarlas. He pensado en decenas de ocasiones que todo iba a acabar, que mi vida volvería a ser tan gris como antes, que ya nada tenía sentido…
El único consuelo que me queda ahora es que Elisa y yo ya hemos superado todo eso, y ahora me encuentro totalmente feliz con ella. Durante los más de dos años que llevo saliendo con ella he pensado cada día: “¿cómo es posible que la quiera tanto?”, y me he encontrado con que cada día la quiero más. En realidad, la única imagen feliz que ahora se me viene a la cabeza es la de su sonrisa, la de sus ojos. La única razón por la que este año horrible no ha sido del todo fatal, es que ahora estoy genial con mi chica, y ella conmigo. Nos hemos hecho daño en el pasado, pero hemos conseguido sobrepasar ese bache. Jamás pensé que podría dar tanta importancia a gestos tan inocentes como una mirada, o una caricia… Jamás pensé que una chica podría convertir el día más gris del mundo en algo insignificante. Y la mía lo ha hecho siempre que lo he necesitado. Elisa siempre está ahí cuando necesito hablarle de cualquier cosa, por tonta que parezca… Siempre está ahí cuando sabe que necesito hablar, aunque parezca inútil. Y eso es algo que no tengo palabras para agradecer.
A lo mejor esperabais un mensaje pasteloso dirigido a alguien más que a mi novia. Lo siento. Tan sólo os deseo a todos los que leáis esto que todo lo que os haya ido bien este año siga igual para el 2010, y que lo que os haya ido mal, os mejore
Yo para mí, tan sólo pido un poco de ilusión y de esperanza. Últimamente ando algo pesimista……………………………
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