Libro bueno, libro malo - 190 visitas
Muy buenas a todos otra vez. Si he estado más de un mes sin escribir, ha sido por diversas razones: la primera, que no había Internet (al menos no en un lugar cercano a mi casa) en la ilustre villa de Villatobas, que fue donde estuve hasta el 30 de agosto; la segunda, que lo que llevamos de septiembre se me ha pasado preparando la Universidad y, después, yendo a la misma; y tercero, porque una lectora majísima y muy guapa me dijo que mis dos últimos artículos habían sido lo mejor que había escrito desde hacía mucho tiempo, y me he sentido presionado porque no quería escribir otra caca como las de siempre. Al final, no obstante, se me ha ocurrido yendo en el Metro un tema para un artículo, pero en lugar de escribir algo tan personal e íntimo como en los dos últimos, voy a tratar, simplemente y sin la pretensión de que suspiréis profundamente y os dé un escalofrío, de reflexionar sobre un tema que me parece, cuanto menos, interesante: ¿cuándo podemos decir que un libro, una canción o, en general, cualquier obra de arte en el sentido estricto de la palabra (pero especialmente las dos primeras) es bueno o malo?
Este es, desde mi punto de vista, un asunto bastante peliagudo. Hombre, no se ha matado nadie todavía por culpa de un mal libro, pero aun así es una cosa sobre la que discuto muy a menudo, supongo que porque presumo de que me gustan la buena literatura y la buena música. Y digo presumo porque, como soy así de gilipollitas normalmente, pues muchas veces me contradigo a mí mismo o lo digo en ese momento para parecer más guay o para llevar la contraria a la mayoría. Ya sabéis lo que decía Mark Twain: “cuando estés del lado de la mayoría, es momento de pararse a reflexionar”.
A lo que voy es que difícilmente puedo decir que me gustan la buena literatura ni la buena música ni nada si no sé exactamente qué son un libro o una canción buenos. Una definición más fácil sería la de un buen escritor o un buen músico: aquel que produce obras buenas, pero eso no aclara mi duda. ¿Quién no ha tenido alguna discusión en plan “Queen es una bazofia” (Zeus los perdone) o “Crepúsculo es el mejor libro que me he leído nunca” (ídem)? Seguro que sabéis a lo que me refiero. Pues bien, lo primero que tendremos que aclarar es qué queremos decir cuando decimos que un grupo musical, escritor, canción o libro es bueno.
Evidentemente ninguno de nosotros somos críticos musicales ni literarios, y por tanto no tenemos la capacidad de emitir un juicio acerca de la calidad técnica de una canción o de un libro. Tampoco poseemos en nuestra cabeza toda la música ni la literatura del mundo, de modo que sólo podemos comparar con nuestra pequeña muestra. Por tanto, cuando decimos que una canción es buena o mala seguramente estamos abusando del lenguaje y en realidad lo que queremos expresar es nuestro agrado o desagrado por ellos. Bien, yo soy el primero que muchas veces abusa del lenguaje de esa manera y que emite juicios apresurados sobre el mérito de una obra, pero me disculparé diciendo que muchas veces lo hago a sabiendas y, una vez más, para llevar la contraria a mi interlocutor (no me extrañaría que la gente se cansara de discutir conmigo después de poco tiempo…).
No obstante, aunque ahora y de momento renuncio a afirmar cuál es el criterio para saber si una obra es buena, podría decir que las nociones sobre una obra mala las tenemos todos, pero no es así. Prueba de ello es la gran discrepancia que existe entre los críticos de la saga Crepúsculo y sus fans más chillones, por ejemplo. Aunque no he leído esos libros (pero sí vi, o medio vi, la película, por obligación), he investigado un poco y he llegado a las conclusiones de que
- Tira por tierra lo que todos entendemos por vampiro, lo cual molesta a los puristas, y
- Es una historia pastelosa y nada original, y además está muy mal escrita.
Ojo, que todavía no he dicho que Crepúsculo sea malo, pero comparémoslo por ejemplo con Drácula, de Bram Stoker. Una historia de vampiros (uno sólo, en realidad) como debe ser, y, en contra de lo que muchos piensan, bastante entretenida. Bueno, pues no creo que ninguna de las niñas histéricas que lee dicho libro y que se desmaya al ver al actor que encarna al concubino de la protagonista (se llame como se llame) haya leído este clásico de los clásicos. Y otra cosa puedo afirmar: ellas (y ellos, en fin) sostendrán con rotundidad que Crepúsculo es genial, mientras que alguien que haya leído Drácula se cagará en sus muelas del juicio.
Podríamos establecer decenas de comparaciones (véase Eragon y El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien, extraordinario libro, o Memorias de Idhún y El elfo oscuro de R.A. Salvatore, espléndido). Pero nunca llegaríamos a ninguna conclusión, porque, en nuestra incapacidad para juzgar de manera objetiva si una obra es buena o mala, tan sólo podemos decir si nos engancha o no nos engancha (lo cual, por otra parte, va en la madurez mental de cada uno en mi opinión, pero eso es discutible como todo). Y lo que digo con los libros lo puedo decir con la música: podemos comparar Boikot con Queen (vale, es una comparación abrupta, pero esa era mi intención; además, tenía que salir Queen en alguna parte), y siempre habrá detractores y partidarios de las dos cosas. Porque bueno, el tema de convertirse en un crítico literario o musical… casi mejor dejarlo, porque uno acaba soltando gilipolleces y pareciendo un snob (ya hablaremos otro día de eso).
Bueno, pues lo creáis o no, voy a dejar espacio para un final abierto. ¿Qué pensáis vosotros, lectores? ¿Es posible establecer un criterio objetivo y válido universalmente? ¿Tal vez habría que particularizar para géneros diferentes? ¿Es, quizá, imposible, y tan sólo depende de factores emocionales? ¿Cosas como la originalidad, la comunicación de unas ideas o unos principios vitales, la expresión de un sentimiento muy íntimo o la elaboración formal pueden tener algo que ver? ¿Pensáis que Queen es una mierda y que el cantante era maricón? Si os animáis a dejar vuestros comentarios, con gusto podría daros mis propias respuestas a estas preguntas y establecer una enriquecedora tertulia.
Muchísimas gracias, no olvidéis suscribiros al feed RSS o por correo. ¡Saludos!
¿Te ha gustado esta entrada?
¡Suscríbete al Feed RSS o, si lo prefieres, suscríbete por correo para leer más como esta! También puedes valorar esta entrada más arriba, dejar tu comentario personal o enviar un trackback. ¡Muchas gracias!











Bueno JL, está más que claro que sobre gustos no hay nada escrito. Si que opino que si particulizamos dentro de un género se concreta algo, pero no del todo (vease que como película de vampiros “Dracula” de Stoer es la leche y “crepusculo” una caca, pero supongo que como film de amor habrá gente que te diga que “Crepusculo” es la leche. A si que creo que como siempre la cosa está en saber respetar al prógimo…
Y si: “Queen” está muy bien, pero me temo que su cantante era maricón, pero bueno.
Ya sabes que soy un irrespetuoso hijo de fruta
¡Y noooo Freddie Mercury no era maricón! ¡Si tenía una amante, joder! XD
P.D.: ¿Qué pasa, eh, homófobo? ¡¿Que Queen era menos porque su cantante era bisexual?! Grrrr al paredón!
Yo no he dicho eso, dije que Freddie era bueno, un gran cantante, y que fuera marica es lo de monos joder, el caso era que cantaba bien ¿no?
Aaaay cómo te he liado XD