Cómo ser un Gilipollas - 372 visitas
En esta cultura nuestra que gastamos abajo a la izquierda de Europa, utilizamos los insultos para todo menos para insultar, y eso hace que en ocasiones pierdan el valor para el que fueron creados. Aun así, todavía somos capaces en algunas ocasiones de expresar nuestro desprecio y desagrado para con una persona determinada: diciendo que es un gilipollas.
Decir que alguien es un gilipollas no es lo mismo que decir que es gilipollas. Sólo he repetido esta palabra tres veces y ya me suena raro. Cuando dices que alguien es gilipollas todavía puedes decirlo en tono cariñoso o desenfadado, queriendo significar que es idiota, o despistado, o inocente; y esto se utiliza en multitud de ocasiones, sin que en la mayoría de ellas queramos realmente ofender a la persona en cuestión. Pero cuando decimos de alguien que es un gilipollas, estamos hablando de una cosa mucho más seria, amplia y negativa.
Para empezar nadie le dice en la cara a otro que es un gilipollas. Nadie, o casi nadie: quizá el doctor House y pocos más; demasiado temerarios o, valga la redundancia, demasiado gilipollas. Cuando dices de alguien que es un gilipollas, estás expresando tu más profundo rechazo hacia su forma de ser: el gilipollas es una persona engreída, egocéntrica, que sólo mira por sus propios intereses y que utiliza a los demás como objetos para conseguir sus fines. Es incapaz de mantener relaciones interpersonales estables con la gente de su entorno cercano, ya que jamás reconoce una falta. Lo que es peor: un gilipollas no se va a la cama cada noche pensando “qué mala persona soy”. El gilipollas no es capaz de reconocer sus errores, ni tan siquiera de pedir perdón sinceramente. Toda muestra de arrepentimiento derivada de una “falta” —que siempre habrá sido apuntada por los demás— desaparecerá en pocos días y esa misma conducta volverá a repetirse, una y otra vez.
En definitiva: un gilipollas es un cabronazo, sin redención posible; una persona con una calidad humana ínfima. Y estos, amigos míos, son los que de verdad pudren el mundo desde dentro. Disculpad el ataque de pesimismo; ya nos veremos.
Dedicado a quien se dé por aludido.
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Bueeeeeno…como dices que no escribo nada,pues allá vamos…
Tienes razón:la mayoria de las veces usamos insultos con mucha frecuencia,y eso hace que los tomemos como algo “no grave” y sin querer expresar su verdadero significado…pero en fin…es muy tarde,mañana,si es empresa…sigo escribiendo…
En fin Luis… Prometo que no te vuelvo a forzar a escribirme un comentario XD
Hasta pronto
Jajajaja!no me fuerzas a escribir comentarios…si yo paso de vez en cuando por aqui…lo que pasa es que muchas veces no se que decir…
por cierto…como pones la foto en los comentarios?
Eso es algo que sólo yo puedo hacer muajaja