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Religión y Cultura - 306 visitas

Al principio pensé en titular este artículo “Gente con la que da gusto debatir”, pero no era un título muy ilustrativo para lo que tenía pensado decir me he dado cuenta de que no siempre da gusto debatir con el personal. El caso es que hoy hemos tenido un interesantísimo debate sobre religión y cultura en clase de matemáticas (sí: matemáticas) que me ha dado muchísimo que pensar, y quería tener las ideas frescas para poder plasmarlas aquí y dar a conocer las reflexiones que he hecho y las conclusiones a las que he llegado. El debate comenzó por lo siguiente: para variar, mi profesor de matemáticas me había dicho -medio en broma, medio en serio- que me confiaba mucho y que no hacía los ejercicios, después de lo cual reflexionó en voz alta sobre una excelente ex-alumna suya, que por cierto la he oído nombrar hasta en la sopa porque se hizo famosa en el instituto pero nunca tuve el gusto (o el privilegio, por lo que cuentan) de conocerla (aunque seguramente la haya visto docenas de veces). Después, algunos murmullos ahogados más la mencionaron en las filas de atrás, y el profesor comentó que era una persona excelente, y que además leía la Biblia. En ese momento hice alguna onomatopeya burlona (si no conocíais mi ateísmo agnosticismo, enhorabuena), y acto seguido mi profesor comentó algo sobre la gran importancia que tiene leer la Biblia, a lo que yo respondí con una frase un poco dura:

La vida no está escrita en ningún libro

Y ese fue el inicio del debate.

El Cielo

El Cielo

Mi profesor de matemáticas, que ante todo es un científico, dijo entonces una de las cosas que me hizo pensar, y es que todos los grandes sabios de la Historia habían sido cristianos. Descartes, Newton, Kant y un largo etcétera son varios ejemplos de esto: su obra está empapada de tradición religiosa, y no habría sido la misma sin ella. Luego, aunque no acostumbremos a leer la Biblia, en realidad casi podríamos decir que lo estamos haciendo al estudiar la obra de estos hombres. Pero lo que más me removió las entrañas fue lo siguiente: que ningún ateo ha hecho nada por la humanidad. Por supuesto estas no fueron las palabras textuales de mi profesor, pero tampoco estuvieron muy lejos. Y un instinto dentro de mí se rebeló, se enfureció de verdad por esas palabras. Por supuesto no se trata de buscar ejemplos de científicos agnósticos que hayan sido importantes para la humanidad, que los hay. Y, en ese momento de furia, me prometí a mí mismo, más ferozmente que nunca, que algún día yo sería alguien para la humanidad, que conseguiría algo por lo que ser recordado. Y, aunque no podría liberarme de las influencias bíblicas de Kant o de Descartes, sé que algún día miraré al horizonte y diré: “¿ves, Rafa? Al final, sí que hice algo.”. Sección primera.

A continuación, mi profesor siguió diciendo los grandes avances en la cultura que ha posibilitado la religión. La abolición de esclavitud, los derechos humanos. Pensé en rebatirle después con que habían sido los filósofos los que habían apoyado en gran medida esos avances, pero entonces recordé la sección primera, y me callé. Pensé también en contestarle por las enormes calamidades que se habían hecho en nombre de la religión: guerras santas, quemas de brujas. Pero seguí escuchando antes de hablar precipitadamente, y es que todos esos grandes errores de la humanidad no han sido producto más que de interpretaciones sesgadas de la Biblia, extremismos y fanatismos, malas traducciones, pero lo cierto es que, objetivamente, en ese libro hay escritas algunas conductas de bondad y de ayuda a los demás de las que podríamos tomar bastantes enseñanzas. Y digo todo esto elucubrando e imaginando, porque yo, y lo siento, no he leído la Biblia. Y lo cierto es que, comparados con otras culturas, estamos bastante más avanzados, y cabe preguntarse, aunque no sé si esta pregunta tiene respuesta, si este avance significativo es producto de la religión. Sección segunda.

La clase continuó a partir de este punto, si mi memoria no me falla (que es mucho suponer). Pero mi cabeza bullía sin cesar. Todas las neuronas de mi cerebro que no estaban atendiendo la explicación estaban dándole vueltas al debate que había tenido lugar segundos antes. Y conseguí sacar todo lo que habéis leído hasta ahora, más una cosa, muy importante; algo que ya venía pensando desde hace un tiempo, pero que he formalizado hoy, y es que los prejuicios no nos llevan a ninguna parte. De modo que sinceramente aspiro a, algún día, liberarme de mis prejuicios, para así no juzgar algo antes de conocerlo y poder extraer siempre conclusiones objetivas; en definitiva, ser abierto de mente. Sección tercera.

Antes de finalizar el artículo con una conclusión que procuraré hacer lo más climática posible, por favor, si estáis poniendo caras raras mientras leéis esto, o estáis pensando dónde coño se ha metido Juanlu, no os preocupéis, no se ha esfumado. Y tampoco soy ahora cristiano practicante. Tomadlo simplemente como lo que es: una reflexión objetiva sobre el valor de la religión que, dicho sea de paso, bien puede estar equivocada, para lo cual podéis añadir un comentario. Si seguís pensando que estoy loco, o que me he vuelto un hipócrita de repente, no habéis entendido nada.

El debate continuó un poco al finalizar la clase, sin tensiones, entre mi profesor y yo, lo que podríamos considerar sección final. Añadió un par de cosas que me gustaron mucho también. En primer lugar señaló como nota de humor algo que yo llevo diciendo desde hace mucho tiempo, lo cual me hizo mucha gracia, y es que le parecían irrisorias las eucaristías actuales, con colegiales tocando la guitarrita XD, comparadas con, por ejemplo, las ceremonias en la Catedral de la Almudena, sobre todo debido al instrumento musical más glorioso y escalofriante que ha inventado jamás mente humana: el órgano, sobre el cual escribiré algún día. Después, una verdad: la gente necesita un camino, y la religión se preocupa de dárselo hecho. Esto me hizo pensar también, y me propuse una segunda cosa: yo sería capaz de encontrar mi propio camino, sin que me lo dieran de antemano, porque ese es, para mí, el sentido de la vida. Y por último una reflexión profundísima, una metáfora: corriendo solo podrás ser un gran corredor, pero nunca batirás un récord. Necesitas a alguien que tire de tí, para luego tú tirar de él. Y esto es la mayor verdad que yo he oído en mucho tiempo.

Lo que Rafa no sabe, es que yo no corro solo :) él no es muy abierto de mente que digamos.

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Comentarios - 3 hasta ahora

  1. Julian dijo:
    Domingo, 6 Abril de 2008 a las 21:47 |

    Juanlu para que veas que leo tu blog. Me parece que es un tema muy interesante este que mencionas. No es cierto que ningun ateo haya hecho nada por la humanidad (yo soy creyente y lo reconozco) aunque tanbien hay que diferenciar los terminos agnostico y ateo que no significan lo mismo. Ademas creo que tu profesor se equivoca en algo: la religion no te da un camino hecho, solo te lo muestra el andarlo es cosa de cada persona. Podriamos hablar de filosofos ateos como Comte, Marx, Hegel, Feuerbach, Engels, Bakunin o Friedrich Nietzsche cientificos como Charles Darwin(poco importante vamos) que era agnostico, etc….Yo soy creyente y puedo decir que el 40% de lo que hace la iglesia actual no me gusta. Pero bueno que estoy viendo la tele y me lio. Ale que me ha quedao un buen tocho de comentario. Adios

  2. Juanlu001 dijo:
    Lunes, 7 Abril de 2008 a las 16:55 |

    Hola Juli, me alegro mucho de que hayas puesto un comentario en mi blog, aunque sólo sea para no hacerme el feo :P . Aun así, continuaré el debate. Efectivamente, y en contra de lo que pensaba yo, agnóstico y ateo no significan lo mismo: ateo es aquel que niega la existencia de Dios, y agnóstico es aquel que admite que no podemos obtener conocimientos sobre Dios. También estoy de acuerdo contigo en que la religión tan sólo te muestra un camino, pero es, como dije, un camino que ya está hecho, decidas andarlo o no. Y por último, en lo que respecta a la Iglesia, no sería la primera vez que oyera a alguien decir que sigue al cristianismo pero no a la Iglesia; esto se ha debido, en el pasado, a todas las grandes barbaridades que ha hecho derivadas de sus interpretaciones ortodoxas de la Biblia (o de su completa ocultación, según convenía) y, en la actualidad, a que no se está acercando como debiera a los jóvenes, pero esto no quiere decir que, efectivamente, la Biblia contenga multitud de pasajes instructivos que, relajadamente, podemos estudiar y de los que podemos extraer jugosas enseñanzas :)

  3. Juanlu001 dijo:
    Lunes, 7 Abril de 2008 a las 20:01 |

    Querría aclarar una cosa, cuando digo que la Biblia tiene muchos pasajes interesantes y tal y pascual, digo lo que me contó el profesor con el que estuve debatiendo; es que ahora releyéndome me ha parecido como si fuese yo mismo un cura del Opus XD . Ya sabéis que, personalmente, yo no he leído la Biblia.

    Aclarado :P

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