Carta de San Giovanni Luigi a los alcohólicos - 447 visitas
Queridos hermanos:
Contemplaos.
Estáis atrapados. Atrapados en vuestra propia espiral de autodestrucción. Una espiral en la que vosotros mismos habéis caído; digo más, a la que os habéis lanzado. Escuchad vuestras propias historias. Preguntaos cuándo y por qué os lanzasteis a la espiral. Y erigid una estatua en vuestra memoria si elegís una excusa racional. Yo mismo os daría el mármol para esculpirla, pero estoy sereno porque no habrá estatua: vosotros y yo conocemos ya esas excusas. Son todas iguales, no me sorprendéis. ¿Acaso a vosotros os sorprenden? Quizá ni siquiera recordéis la excusa, y se la hayáis robado a algún pobre desgraciado, hace mucho tiempo. Quizá no tengáis ninguna.
Ni ahora, ni nunca.
Contemplaos.
No sabéis hacer otra cosa. Ni siquiera muchos sabéis hablar de otra cosa. Cada fin de semana, uno tras otro, repetís el mismo ritual y os sumergís de nuevo en la espiral. Habéis perdido toda dignidad, aunque os creáis lo contrario. Os pavoneáis de vuestra madurez y de vuestra liberalidad, pero no existen tales. Horas antes habéis estado revolcándoos en el lodo, rebozándoos en vuestro propio vómito, dando el espectáculo más triste que una persona pueda contemplar jamás. Habéis sacrificado vuestra entereza y vuestra humanidad para un rato de supuesta diversión, para luego revolcaros en vuestros vómitos. Y encima os rasgáis las vestiduras si no os permiten entrar en vuestra puta espiral. Porque os coartan vuestra libertad o por lo que os dé la gana, compraos la excusa que queráis. Pero eso no es lo peor.
Lo peor es que os creéis superiores, que no necesitáis ayuda, ¿verdad? No os dejaríais ayudar ni aunque os lo dijera vuestro mejor amigo, ni aunque eso os supusiera dejar de destrozaros por dentro de una vez. ¿Ayudar? ¿A qué? ¡Si no tengo ningún problema! Pues sí, y gordo: enteraos de una maldita vez. Y creéis también que el resto del mundo es imbécil. Que la única manera de divertirse es la que habéis descubierto vosotros, oh, iluminados. Que quien no bebe es un pipa, cuando resulta que es al revés, pobres ingenuos de mierda. Porque existen muchas maneras de divertirse. Y la última que yo escogería sería nadar en mi propio vómito, porque eso sería para mí mi fin como persona.
Contemplaos, y llorad, miserables.
¿Te ha gustado esta entrada?
¡Suscríbete al Feed RSS o, si lo prefieres, suscríbete por correo para leer más como esta! También puedes valorar esta entrada más arriba, dejar tu comentario personal o enviar un trackback. ¡Muchas gracias!











Impresionante Juanlu, lo acabo de leer por primera vez. Es fantástico